Thursday, April 22, 2010

Anuncio/Bienvenida Clínica Puebla

Faltan pocas horas. Bienvenidas, bienvenidos.
Quien acuda a la clínica de Arquetopia en Puebla, no olviden llevar sus tabletas, sus laps, sus softwares. Y sobre todo, indispensable: Un disco duro de 256 teraflops. No importa el modelo. Sí, ese que traen sobre el cuello.
Nos vemos allá. :)

Wednesday, April 21, 2010

Master Class/16 horas (la venganza)

Nueva clínica de ilustración tradigital. Lo mismo... pero distinto!

INFORMACIÓN----> LINK

Saturday, April 10, 2010

Bajo su piel

Abrimos los ojos, estamos decididos. Vamos a quitarle la piel a la máquina. Empezando por arriba, el color del cielo puede rebajarse con dos litros de solvente que se desvanecen en el aire. Después de unos minutos las nubes comienzan a mostrar sus bordes de alambre... Mientras, nos pasamos un trapo por los dedos.

Retirar los colores terrestres nos lleva más tiempo. La pintura apenas se despelleja, buscamos las ansiosas pestañas para levantarlas con la uñas y arrancar el listón completo. Los peatones nos ponen nerviosos de tanto mirarnos. Si con los ojos pudieran ayudarnos, nuestras manos invisibles terminarían más rápido su trabajo. Manos nocivas, manos decoloradoras.

Un humano de ciencia divina se acerca a su micrófono. ¿Creemos que es posible revelar los engranes perdidos del Universo sólo eliminando la pintura? ¿Desnudando el dibujo? ¿Quiénes somos para husmear ahí, detrás del telón, como pequeños dueños del mundo? Somos el mundo, digo yo, hacemos con él lo que queremos. Yo no uso micrófono, estoy ahí abajo, en el callejón raspando y tallando cada color de las paredes.

El último pedazo de sepia ha desaparecido al fin. Los rojos permanentes -por estar un poco oxidados- no se sueltan. Se aferran a la tela como una sanguijuela ardiente; hay que azotarlas hastan desinflarlas. Hasta que se vuelvan transparentes.

No me parece sorprendente que el dibujo siga sostenido en el aire. Tendrá frío, pero no pierde el piso ni el equilibrio. Le estamos robando sus kilos de pintura, ¡claro que se ha dado cuenta! Finge no importarle, aunque claramente se le note la pérdida en la curva de la espalda. En su esqueleto. Flotando y aguantando, mientras se le lavan las últimas escamas de naranja, de lila, de oliva. Mientras presencia la transparencia en picada de su cuerpo.

Ahora todos sus colores están en nuestra ropa, está sucia, va para lavar. Junto con el trapo, que está saturado de pintura. Tomamos aliento, nos pasamos el dorso multicolor de la mano por la frente. Prendemos un cigarro. Delante nuestro cuelga el móvil inmóvil... No se ve nada detrás ni trasluce más que el color del aire. Eso tampoco nos extraña. Nos despedimos del dibujo y cerramos los ojos.


Wednesday, April 7, 2010

Tuesday, April 6, 2010

Mis Cadáveres (en reversa)




(junio 2010-agosto 2008)
Y coloreando a varios... (Paco Herrera, p.e.)